Enfermedades micóticas de las Palomas

Candidiasis, Moniliasis o Muguet.

Existen diferentes especies de cándidas pero desde el punto de vista clínico y de nuestro interés, la más importante es la Cándida Albicans. Este hongo se desarrolla con frecuencia en la mucosa del tracto digestivo (cavidad oral, esófago y buche) y algunas veces intestino.

Se considera una micosis de origen endógena que para cumplir con su acción patógena obedece a causas predisponentes como mala higiene, desnutrición, enfermedades coexistentes y tratamientos prolongados con antibióticos, todo esto contribuye con su proliferación.

Un alto crecimiento de levaduras ocasionan la inflamación de las mucosas provocando entre otras cosas, estasis de buche, retardo anormal al tránsito del alimento, retención del mismo, fermentación, putrefacción y cambios de PH. Por consiguiente la alteración normal del estado de salud. En cavidad oral pueden encontrarse pseudomembranas caseosas de color blanco a gris fáciles de desprender. Se da con más frecuencia en animales jóvenes, débiles y exigidos.

El aislamiento del hongo puede realizarse en fresco y en extensiones teñidas por el método de Gram, presentándose como células en gemación ovales y de pared gruesa, también como fragmentos de pseudoifas. Para su cultivo puede usarse un medio de agar sangre o agar saboraud a 37°C 24- 48 hs.

Como tratamiento, después de diagnosticado el origen de su aparición y resuelto el problema, tratar luego la afección micótica utilizando antibióticos poliénicos como anfoteracina B, nistatina, piramicina, etc.

Como norma fundamental su empleo deberá ser de estricto cuidado, ya que la sobredosificación puede ocasionar trastornos de toxicidad renal, hepática y anemia hemolítica. Conjuntamente se aconseja la administración de vitamina A.

Aflatoxicosis.

Esta enfermedad es producida por hongos extremadamente patógenos como el Aspergillus Flavus, A. Fumigatus, A. Parasiticus, A. Níger y otros menos importantes.

Se desarrolla con facilidad en el alimento mal conservado, húmedo, en paja de nidos, cestas sin desinfección y escaso recambio de pisos. Por inhalación como por ingestión llega la espora al organismo, existiendo además factores predisponentes para que se desarrolle la enfermedad, ellos son stress, nutrición inadecuada, estados inmunodeprimidos y condiciones ambientales.

Su presentación puede ser tanto aguda como crónica, donde la primera se manifiesta de progresión rápida culminando con la muerte.

Las afecciones más corrientes pueden ser respiratorias, hepáticas, carcinógenas y dermatológicas. La forma respiratoria se presenta con disnea (dificultad para respirar), rechazo al vuelo, decaimiento y en ocasiones agravarse con invasiones secundarias por bacterias, cursando con temperatura.

La patología más común se localiza en sacos aéreos, con infección difusa, en vías respiratoria altas, laringe y en pulmón con presentaciones nodulares y neumónicas.

La forma hepática es clásica del estado de toxicidad del órgano al igual que sus signos inespecíficos como anorexia (falta de apetito), pérdida de peso y decaimiento.

El diagnóstico depende de la historia clínica, los signos, el aislamiento de hongos del tracto gastrointestinal y también del alimento. Las lesiones histopatológicas de hígado confirman el diagnóstico. La forma dermatológica no es tan común y por lo general se observan plumas quebradizas y piel pelada.

No existe tratamiento específico disponible para esta enfermedad, la administración de carbón activado puede ayudar con la eliminación de toxinas del intestino.

Como medida profiláctica, evitar la humedad del alimento exponiéndolo al sol, buen almacenamiento del mismo, desinfección de comederos, bebederos, utilizando iodo povidona, y desterrar la costumbre de alimentar sobre el piso.

Criptococosis.

Dentro de este género se incluyen varias especies C. Neoformans se considera patógeno potencial y de gran importancia para la salud humana. Se encuentra en la naturaleza y con mucha frecuencia en paja de nidos, cestas y excrementos. El microorganismo coloniza las heces tras ser eliminadas, pero no las palomas.

La infección se trasmite por esporas suspendidas en el aire, es decir, que la enfermedad se adquiere por inhalación y de ahí la importancia del uso de mascarillas para entrar al palomar.

La afección más corriente en el hombre se da en pulmones y sistema nervioso central produciendo meningitis criptococosica seguida de muerte.

Por esta enfermedad zoonótica, sólo nos queda como colombófilo responsable tomar los recaudos preventivos de limpieza, desinfección y el uso de máscaras.